jueves, 29 de enero de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes de los seres humanos, por lo tanto no puede ser encajonado en algo trivial, superficial o intrascendente. Que no todos aprendemos igual, ni a la misma velocidad no es ninguna novedad. Esas diferencias en el aprendizaje son el resultado de factores como inteligencia, motivación, el bagaje cultural previo, la edad, el contexto, etc., cuando queremos que nuestros alumnos aprendan algo cada uno de nosotros utiliza un método o conjunto de estrategias con la intención de que los alumnos transformen sus experiencias en aprendizajes.
En el contexto actual a la luz de nuevas condiciones de la sociedad que nos toca vivir y considerando una época de grandes e intensos cambios tecnológicos que están reconfigurando radicalmente el mundos socioeconómico, los ciudadanos del siglo XXI deben adaptarse a estos cambios vertiginosos a través de un proceso educativo centrado en el constructivismo donde la innovación de métodos y de nuevas experiencias de aprendizaje significativo se desarrollen de forma eficaz y aquí es donde las competencias aparecen como una posibilidad para establecer procesos de mejora permanente y que deben ser enfocadas desde el aspecto académico como una formación inteligente y ética para servir.
Para que el aprendizaje no sea superficial es necesario situar el aprendizaje en el interés del alumno a través de su satisfacción, participación dentro de las posibilidades reales de su contexto, favorecer el descubrimiento por parte del estudiante, de su verdadero interés por aprender algo (motivación). Hacer significativo el aprendizaje consiste en “asimilar uno mismo lo aprendido, hacerlo propio tal como se hace con el alimento que se ingiere, se digiere y se asimila: Ana María González” de ahí que aprender es un acto mental de apropiación, donde la medición de estos logros no se puede hacer con base a una sola pregunta, que no informa nada con respecto a las capacidades adquiridas por parte del alumno.

5 comentarios:

  1. Hola buena noche:
    Al momento de leer tu escrito en el primer parrafo me preguntaba para mi, si esa utilizacion de metodos y estrategias son desde lo que yo creo que le hace falta al chico o realmente tengo conocimiento de lo que el espera y necesita.Creo que somos nosotros los que estructuramos esa lista de capacidades que evaluaremos en nuestras planeaciones y secuencias. De ahi que de nuevo me asalte el pensamiento: realmente estamos capacitados para llevar a cabo tal labor?

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  2. Hola María Teresa:
    Se demanda a la escuela que proporcione instrucción, que ayude a desarrollar capacidades de todo tipo, que transmita determinados valores, que consiga interiorizar en sus alumnos unas determinadas normas, que sea capaz de fomentar en ellos el desarrollo de un conjunto de actitudes, que se relacione adecuadamente con el entorno y trate de mejorarlo, que administre recursos materiales, que gestione dinero, que se gobierne, que se autoevalúe, que integre en su labor a otros miembros de la comunidad escolar y social, que dé respuesta adecuada a la diversidad, que genere prestaciones de carácter complementario y asistencial, que solucione sus conflictos,...
    ¿No son demasiadas demandas? Pocas organizaciones, por no decir ninguna, tienen planteados tantos propósitos y tan diversos. Resulta difícil dar satisfacción a todos ellos porque, en primer lugar, son muchos y los recursos limitados y, en segundo lugar, porque los objetivos o intenciones educativas que se derivan de ellos son difíciles de definir y de consensuar ya que, al hacerlo, aparecen muchas connotaciones de valor sobre las que puede haber opiniones y posturas muy diferentes entre los miembros de la organización. Se plantea pues un problema de significados y de interpretaciones que, en algunos casos, pueden llegar a ser muy diferentes y a suscitar prácticas educativas desajustadas o contradictorias.

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  3. Hola maestra hablar del aprendizaje y su evaluación es un mundo de comentarios, y el mío es el siguiente: cuando hablamos en el aspecto cognitivo si se aprende o no se aprende y que si lo podemos observar o medir o cualificar o cualquier otro calificativo que deseemos darle. Debemos recordar que cada día se “inventan” más instrumentos para medir el aprendizaje ¿qué instrumento o instrumentos ocuparemos en un futuro?
    Hay o existe en nuestra vida aspectos que nos son fáciles de memorizar y otros no, como muy bien lo menciona dependiendo de muchos aspectos, para ser – fácilmente recordados --.
    Con respecto al constructivismo no es algo nuevo, recuerdo que en década de los 80s ya se enseñaba en la Escuela Normal Superior, ahora que lo retoma la SEP, y lo pone en práctica junto con las competencias esperemos de los frutos necesarios para el bien de los jóvenes estudiantes.
    Saludos Ignacio C. P.

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  4. Hola María Teresa:
    Me llama la atención de manera positiva las coincidencias que estamos encontrando al abordar las lecturas.
    Considero muy importante el conocer los intereses de nuestros alumnos y el enfocarlos hacia su contexto. Pero también como tú lo manifiestas las posibilidades reales del contexto, ya que una cosa será lo planeado de acuerdo a mis expectativas y otra la influencia que tengan las limitaciones que plantea el contexto en las situaciones de aprendizaje.
    Saludos

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  5. Buenas tardes Maria Teres:
    En tu redacción consideras de mucha importancia el constructivismo para el desarrollo de las competencia, así como el aprendizaje significativo. Para la aplicación de las materias de algrebra y calculo podría
    utilizarse también el conductismo para el aprendizaje memorístico de formulas simples.

    Saludos

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